George
Washington
Primer presidente de Estados Unidos
Nada puede merecer más nuestro patrocinio que la promoción de la ciencia y la
literatura. El conocimiento es en todos los países la base más segura de la
felicidad pública.
George Washington
Nació el 22 de febrero de 1732 en el seno de una familia acomodada de origen
inglés, establecida en América desde mediados del s. XVII en Wakefield,
Westmoreland, Virginia. Fue hijo del segundo matrimonio de su padre con Mary
Ball, de familia burguesa. Huérfano a corta edad, fue amparado por su hermano
Lawrence, recibió una educación elemental ya los 14 años reveló interés por la
carrera de las armas. Cursó estudios en colegios rurales. De niño brilló por su
gran afición deportiva. Serio, introvertido y metódico, también destacaba por su
espíritu decidido. Fue inspector oficial del condado de Culpeper desde el año
1749. En 1753 fue ayudante del distrito sur de Virginia. Fue encomendado por el
vicegobernador de Virginia para transmitir el ultimátum a las tropas francesas
para que cesaran sus incursiones en el valle del río Ohio. Posteriormente
comandó la proteción a los trabajadores que levantaban un fuerte en los horcajos
del río Ohio. Cuando los franceses expulsan a los obreros y renombran el lugar
como Fort Duquesne, se atrincheró junto a sus hombres en Fort Necessity. Un
asalto francés le obligó a aceptar las condiciones de rendición y tuvo que
marcharse con lo que quedaba de su compañía. En mayo de 1755 se alistó para
servir como ayuda de campo del general británico Edward Braddock. En agosto de
1755 fue elegido para comandar el regimiento de Virginia. Tras la muerte de su
hermanastro mayor Lawrence, hereda la plantación familiar de Mount Vernon. Se
casó en 1759 con una viuda propietaria de un gran terreno llamada Martha Custis,
aunque su gran amor fue Sally Cary, una mujer idealista, permanentemente a su
lado en la causa por la Independencia. No pudo amarla públicamente porque estaba
casada con su amigo George Fairax. Fue elegido miembro de la cámara baja de
Virginia en 1758, donde prestó servicios durante 17 años, también ejerció como
juez de paz del condado de Fairfax. En julio de 1774 presidió una reunión en
Alexandria que adoptó las 'Resoluciones Fairfax', por las que se establecía un
bloqueo a las importaciones británicas. En 1775, el Congreso le nombró
comandante en jefe del recién creado Ejército Continental, esperando con ello
atraer a Virginia a la lucha iniciada por Nueva Inglaterra contra Gran Bretaña.
Tras expulsar a los británicos de Boston, avanzó hacia Nueva York, donde fue
derrotado en agosto de 1776 por el general William Howe. Washington cruzó el río
Delaware en la noche del 25 de diciembre de 1776 y tomó Trenton. El 3 de enero
de 1777 derrotó a las tropas británicas en la batalla de Princeton. Trató sin
conseguirlo, bloquear el avance de Howe hacia Filadelfia en la batalla de
Brandywine Creek. Cuando la ciudad es ocupada por los británicos, libró un
combate en Germantown, pero la superioridad del enemigo le obligó a retirarse.
Junto a sus hombres pasó el invierno siguiente en Valley Forge. Se acampó Pasó
durante dos años con su ejército acampado alrededor de Nueva York. En 1780
llegan tropas francesas al mando del conde de Rochambeau y juntos desplazan
7.000 hombres, desde el estado de Nueva York hasta Virginia en menos de cinco
semanas. El ejército conjunto franco-norteamericano se unió a La Fayette, y 36
barcos franceses se desplegaron sobre la costa para impedir que Yorktown
recibiera ayuda por mar. Washington obligó a Cornwallis a rendirse en octubre
tras un breve asedio. En 1783 regresó a Mount Vernon para dedicarse a su
plantación. Washington y otros nacionalistas de Virginia organizan la Convención
Constitucional de 1787. Fue nombrado presidente de la Convención. Su asistencia
a la Convención Constitucional y su apoyo a la ratificación de la Constitución
tuvieron mucha importancia para las convenciones estatales de 1787 y 1788 y
convirtieron a Washington en el principal candidato para la presidencia de
Estados Unidos.
Fue elegido presidente en 1788 y nuevamente en 1792, presidió la formación y
operaciones iniciales del nuevo gobierno. Como primer presidente de Estados
Unidos, George Washington gobernó con un estilo federalista. Cuando los
agricultores de Pennsylvania se negaron a pagar un impuesto federal sobre el
licor, Washington movilizó a un ejército de 15.000 hombres pare sofocar la
Rebelión del Whiskey. Con el nombramiento de Alexander Hamilton como secretario
del Tesoro y Thomas Jefferson como secretario de Estado puso a las dos figuras
más capacitadas y relevantes de la generación revolucionaria en los puestos de
mayor responsabilidad. Fue una pieza decisiva en la independencia del país, bajo
su mandato, los Estados Unidos formaron una entidad político-económica con
amplias perspectivas y gracias a sus dotes de organizador y a su neutralidad la
joven nación americana consolidó los cimientos que le permitirían elevarse al
nivel de gran potencia. El deterioro de las relaciones con Francia (1793) marca
el punto de partida de su declive político. Fue incapaz de impedir que los
Estados Unidos conocieran también una crisis con Inglaterra, país que,
condicionado por la lucha en Europa, inició la confiscación de navíos en
detrimento del comercio americano. Firme al neutralismo, intentó solucionar la
crisis por la diplomacia y envió a Londres a John Jay, quien firmó con la
antigua metrópoli el tratado que lleva su nombre (1794). Jay no defendió con
energía los intereses americanos y otorgó amplias concesiones a Inglaterra; de
ahí que este acuerdo fuese el argumento determinante que acentuara la oposición
interna contra él y que le indujera a no presentar su candidatura en las
elecciones presidenciales de 1795. Mermado en su prestigio político, una vez
leído su mensaje de despedida (septiembre 1796), se apartó de la vida pública.
Regresó al servicio activo militar, ya anciano, cuando, con ocasión del estado
de guerra no declarada con la Francia del Directorio, volvió a nombrársele
comandante en jefe del Ejército (1798). Considerado héroe nacional, el gran
forjador de la independencia y del Estado, se retiró en 1797 a Mount Vernon,
donde falleció el 14 de diciembre de 1799.
El mismo George Washington, en una ocasión, interpretó el significado de la
bandera en estos términos: "Tomamos las estrellas del cielo, el rojo de nuestra
madre patria, separándolo con franjas blancas para de esta manera indicar que
nosotros nos hemos separado de ella, y las franjas blancas pasarán a la
posteridad como símbolo de la libertad. La nueva enseña fue izada por primera
vez en el Fuerte Stanwix, sitio de la actual ciudad de Rome, estado de Nueva
York, el 3 de agosto de 1777. Tres días después, tuvo su bautismo de fuego en la
batalla de Oriskany, Nueva York, donde los colonialistas obligaron a los
ingleses a retirarse.